La normativa española, en concreto la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, establece requisitos técnicos específicos para las instalaciones de recarga de vehículos eléctricos (VE). Estos criterios buscan garantizar la seguridad tanto de las personas como de los equipos, especialmente ante riesgos eléctricos como sobretensiones y fallos en la puesta a tierra.
Dentro de este marco, existen cuatro elementos de protección fundamentales que deben incorporarse en cualquier punto de recarga, independientemente de su esquema de instalación. La correcta selección e instalación de estos componentes es crucial para cumplir con la normativa y asegurar un funcionamiento fiable a largo plazo.
Las sobretensiones representan uno de los mayores riesgos para los equipos electrónicos de los vehículos eléctricos y los cargadores. La ITC-BT-52 diferencia claramente entre dos tipos de sobretensiones que requieren protecciones específicas: las permanentes y las transitorias.
Cada tipo de sobretensión tiene características diferentes y, por tanto, exige soluciones técnicas distintas. Mientras las sobretensiones transitorias son picos muy breves causados principalmente por descargas atmosféricas, las permanentes son aumentos sostenidos de tensión que pueden durar desde segundos hasta horas.
Los dispositivos POP son obligatorios en todos los circuitos de recarga según la ITC-BT-52. Deben estar diseñados para una tensión máxima entre fase y neutro de 440V y cumplir con la norma UNE-EN 50550.
Estos dispositivos actúan desconectando la instalación cuando detectan un aumento sostenido de tensión, protegiendo así los equipos sensibles del vehículo y del cargador. Suelen combinarse con un interruptor magnetotérmico que permite el rearme manual una vez solucionada la anomalía.
Los DPS protegen contra picos de tensión muy elevados pero de corta duración, típicamente causados por rayos o maniobras en la red. Según la ITC-BT-52, deben instalarse lo más cerca posible del origen de la instalación.
Cuando la distancia entre el DPS principal y el punto de recarga supera los 10 metros, se recomienda instalar un segundo DPS cerca del cargador. Ambos dispositivos deben estar coordinados energéticamente para garantizar una protección óptima.
| Tipo de sobretensión | Origen | Duración | Dispositivo de protección |
|---|---|---|---|
| Permanente | Fallo de neutro, desequilibrios en la red | Segundos a horas | POP (UNE-EN 50550) |
| Transitoria | Rayos, maniobras en red | Microsegundos a milisegundos | DPS (IEC 61643-11) |
Un sistema de puesta a tierra adecuado es fundamental para la seguridad de las instalaciones de recarga. La ITC-BT-52 exige que todas las partes metálicas accesibles de las estaciones de recarga estén conectadas a tierra, con una resistencia máxima que garantice tensiones de contacto inferiores a 24V.
En el caso de puntos de recarga en exterior (vía pública o aparcamientos al aire libre), los requisitos son aún más estrictos. Cada poste de recarga debe disponer de su propio borne de puesta a tierra, conectado a una red de tierra con conductores de sección mínima de 35mm² si son desnudos o 16mm² si son aislados.
La ITC-BT-52 define varios esquemas de instalación para puntos de recarga, que influyen en cómo deben configurarse las protecciones. Los principales son el esquema 1 (con contador dedicado) y el esquema 2 (compartiendo contador con la vivienda).
Cada esquema presenta particularidades en cuanto a la ubicación de las protecciones y los requisitos de coordinación entre ellas. Independientemente del esquema, todos deben incluir las protecciones básicas contra sobretensiones y disponer de un diferencial específico para el circuito de recarga.
Si estás pensando en instalar un punto de recarga para tu vehículo eléctrico, es fundamental que cuente con las protecciones adecuadas contra sobretensiones y un sistema de tierra correctamente instalado. Estas medidas no solo protegen tu inversión en el cargador y el vehículo, sino que también garantizan la seguridad de todos los usuarios.
Recuerda que la normativa exige protecciones específicas que deben ser instaladas por profesionales cualificados. No escatimes en estos elementos de seguridad, ya que pueden evitarte costosas reparaciones y, lo más importante, accidentes eléctricos.
Para los profesionales de la instalación, es crucial comprender que la ITC-BT-52 establece requisitos mínimos que deben cumplirse en todos los puntos de recarga. La coordinación entre las protecciones contra sobretensiones transitorias (DPS) y permanentes (POP) es esencial, especialmente en instalaciones largas donde se requieren dispositivos adicionales.
El sistema de puesta a tierra merece especial atención, sobre todo en instalaciones de exterior donde las condiciones ambientales pueden afectar a su resistencia. Se recomienda utilizar instrumentos de medida específicos para verificar que la resistencia de tierra cumple con los requisitos normativos y garantiza la seguridad de las personas.
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